La naturaleza no tiene defectos. Solo el hombre tiene defectos.
El hombre comete un error imperdonable, cuando piensa que tiene que corregir la obra de la naturaleza. No dice mucho a favor de una comunidad el hecho de que destruya extensas áreas de naturaleza; en cambio, debería ser motivo de orgullo para la comunidad la protección de la mayor extensión posible de naturaleza a su alrededor. Debemos conservar los arroyos, ríos, pantanos y marismas en su estada original y tratarlos como seres sagrados y sacrosantos.
 La regulación de las corrientes de agua solo nos ha causado graves problemas por lo que pagamos un alto precio: reducción del nivel de las aguas superficiales, reducciones en la línea de los bosques de hasta 100 metros, desecación de grandes áreas de tierra y el agua no se puede regenerar porque fluye con demasiada rapidez. Las marismas ya no pueden actuar como esponjas absorbentes, a la manera de una nueva caja de ahorros en época de crisis; absorbiendo grandes cantidades de agua sobrante para soltarla lentamente en períodos de sequías.
Las corrientes reguladas de agua se convierten en alcantarillas.

Ya no quedan peces, porque no pueden remontar los canales regulados. La regulación del agua produce inundaciones de consecuencias devastadoras; enormes cantidades de agua fluyen a una velocidad tan excesiva que la tierra y la vegetación no llegan a empaparse ni a retener el agua.Sólo una corriente de agua que discurra de forma irregular entre árboles de ribera será capaz de producir agua pura, regular el balance del agua y mantener peces y vida animal en beneficio del hombre y la agricultura.
Ahora, cuando es ya casi demasiado tarde, empezamos a comprender esta antigua sabiduría y hacemos explotar las rectas orillas de cementos de los cursos regulados de ríos y arroyos, para recrearlos en su estado original irregular. ¡Qué ironía!
¡Regular una corriente para desregularla después!
Mayo 1990

Quisiera hablar sobre la causa principal de la decadencia de nuestra civilización.
La vegetación ha necesitado millones de años para tapar el veneno con una capa de humus, una capa de vegetación y una capa de oxígeno para que el ser humano pudiera vivir sobre la Tierra.   
Y este ser humano desagradecido vuelve a sacar a la superficie el veneno que fue cubierto por un largo esfuerzo cósmico.
De este modo, gracias a las fechorías de los irresponsables humanos, el fin del mundo se convierte en el inicio de todos los tiempos. Estamos cometiendo suicidio. Nuestras ciudades son tumores cancerígenos. 

Desde arriba se puede apreciar perfectamente.  
No comemos lo que crece cerca de nosotros. Traemos la comida de África, América, China y Nueva Zelanda.
No guardamos la mierda. Enviamos lejos nuestros detritus, nuestros residuos, envenenado los ríos, lagos y mares o los llevamos a plantas depuradoras altamente complicadas y costosas, raras veces a fábricas de compostaje centralizadas. O destruimos nuestros residuos. Nuestra mierda no vuelve jamás a los campos ni a cualquier otro lugar del que vienen nuestros alimentos.
El ciclo comida-mierda funciona. El ciclo mierda-comida está interrumpido.   
Tenemos una idea errónea sobre nuestros residuos.
Cada vez que tiramos de la cadena del váter, creyendo estar haciendo una acción higiénica, contravenimos las leyes cósmicas. En realidad, es una acción contra Dios, un gesto necio de la muerte.
Cuando vamos al baño, cerramos el pestillo y hacemos desaparecer nuestra mierda, en realidad estamos haciendo un punto final. ¿Por qué nos avergonzamos? ¿De qué tenemos miedo? No queremos saber lo que ocurrirá con nuestra mierda, como la muerte. El agujero de la taza nos parece un portal a la muerte, salgamos pronto, olvidémosla rápidamente, la podredumbre y la descomposición. Pero la cosa es justamente al revés: precisamente, la vida empieza con la mierda. 

La mierda es mucho más importante que la comida. La comida sólo mantiene a una humanidad que se multiplica en masa, pero que pierde calidad y que representa un peligro de muerte para la tierra, para la vegetación, la fauna, el agua, el aire y la capa de humus.
La mierda, empero, es la el ladrillo de nuestra resurrección.  
Desde que el hombre piensa, intenta ser inmortal. El hombre quiere tener alma.  
La mierda es nuestra alma. Con la mierda podemos sobrevivir. La mierda nos hace inmortales.
¿Por qué tenemos miedo a la muerte? Quien utiliza un váter de compostaje no tiene miedo a la muerte, porque nuestra mierda hace posible nuestra resurrección.  
Si no le tenemos aprecio a nuestra mierda, y la transformamos en humus en honor a Dios y el mundo, perdemos nuestro derecho a prevalecer sobre la Tierra.
En el nombre de falsas leyes higiénicas perdemos nuestra sustancia cósmica, perdemos nuestra resurrección...
Cuando en una película, Pasolini hizo comer mierda a un actor, esto fue un símbolo de que el ciclo se cierra, un desesperado “querer acelerar”.
Hay que darle tanto amor, tiempo y cuidado a lo que sale “por detrás” como a lo que entra “por delante”.
Hay que hacer la misma ceremonia que comiendo en una mesa con mantel, cubiertos, palitos chinos y luz de velas.
Tenemos oraciones para antes y para después de las comidas. Cagando nadie reza.
Damos las gracias a Dios por nuestro pan de cada día, que viene de la tierra, pero no rezamos para que nuestra mierda se vuelva a convertir en tierra.
Los residuos son bellos. El sorteado y el reciclaje de los residuos es una actividad alegre.
Esta actividad no se desarrolla en los sótanos y patios traseros, estercoleros y váteres, sino allí donde vivimos, donde hay luz y sol, en la sala de estar, en nuestra mejor estancia.  
No hay residuos. Los residuos no existen.
El váter de compostaje es un símbolo de alto standing.
Tenemos el privilegio de ser testigos de cómo con la ayuda de nuestra sabiduría, nuestra propia basura, nuestra propia mierda se convierten en humus, del mismo modo que crece un árbol y madura la simiente. En nuestra propia casa, como si fuera nuestro propio hijo.
Homo - Humus - Humanitas, tres conceptos emblemáticos con el mismo origen.
Humus es el auténtico oro negro.
El humus huele bien. El olor a humus es más santo y más cercano a Dios que el olor a incienso. Quien ha paseado por el bosque después de la lluvia, conoce este olor.
Obviamente, cuando el cubo de la basura se convierte en el centro de nuestra vivienda y el váter de compostaje ocupa un lugar privilegiado, convirtiéndose en un asiento de honor, es un hecho extraordinario.   
Este es precisamente el punto, en el que nuestra sociedad, nuestra civilización -si quiere sobrevivir- debe dar media vuelta.
El olor a humus es el olor de Dios, el olor de la resurrección, el olor de la inmortalidad. 
video de tecnica cob...(clik en ver mas sino se ve el video, para ampliar la entrada)
La filosofía del Día Fuera del Tiempo es "El Tiempo es Arte". El principal emblema del Día Fuera del Tiempo es la Bandera de la Paz. El Día Fuera del Tiempo es una convocatoria a los artistas y gente creativa de todo el mundo para crear un ...día completo de celebración a la vida, el amor, el arte y el perdón universal, marcando una nueva era de paz y armonía y el nacimiento de una Tierra Galáctica renovada. A partir de este Día Fuera del Tiempo faltarán 515 días hasta el 21/12/2012.
Ya que este año el Día Fuera del Tiempo cae en lunes gregoriano, es posible que muchos deseen comenzar la celebración el 22 de julio, 26 de la Luna Cósmica– este día se ha declarado el día de la celebración de la Noosfera (la mente del planeta), incluyendo ceremonias para la purificación y regeneración de la Tierra. La ceremonia puede incluir la reunión en círculos, con meditaciones sobre la Tierra, completada por los votos de unión como una sola mente, con la mente de la Tierra, círculos de cantos y tambores, cantos para la Tierra, exponiendo las banderas de la paz, banderas de la tierra, banderas arco iris...
"Tanto el festival del Día Fuera del Tiempo como la ceremonia de la noosfera son reuniones que representan la llegada de la nueva consciencia: El respeto, la tolerancia, la paciencia, rehusando la crítica, el juicio y las justificaciones, pensando siempre en lo que hará felices a los demás antes de pensar en lo que te hará feliz a ti. Estamos aquí para invocar la mente del grupo y la conciencia colectiva confirmando la voluntad de servicio y entrega al amor incondicional. "(José Argüelles).
si uno piensa un poco no dejará de sorprenderse al saber que la madera de tus sillas, las aberturas, toda la madera es casi todo "aire" captado por los vegetales y transformado, a travez de la luz, en carbón (madera), cuando veo el carbón no dejo de pensar que eso estaba en el aire que respiramos, ese cárbón era el CO2 de la atmósfera, y estos seres, solo con la luz, lo tomaron, lo fijaron a la tierra como madera. Y además producen alimento, flores, aromas, frutos, agua, oxígeno!!! es increible!!! ningún ivento del ser humano es capaz de igualar esto!

Manifiesto por el derecho a construir con tierra cruda

por Dominique Gauzin-Müller, Marcelo Cortes y varios autores
 
Las revistas EcologiK y Architectures à vivre se unen con CRATerre, de la Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Grenoble y la cátedra UNESCO para lanzar una llamada de solidaridad con el fin de defender el derecho a construir con tierra cruda. El empleo de este material concilia en efecto la cultura con lo social, la ecología y la economía, pilares del desarrollo sostenible. Este manifiesto revindica el valor universal de las arquitecturas de tierra como patrimonio mundial y como respuesta contemporánea ineludible para un futuro eco-responsable.

Manifiesto por el derecho a construir con tierra cruda
Manifiesto por la revalorización de las técnicas milenarias de construcción con tierra cruda. Difunda este documento. Foto vía tinyhousedesign.com
Desde hace once milenios, la humanidad demuestra una sorprendente capacidad para construir con tierra cruda, desde las sencillas habitaciones hasta  palacios y ciudades enteras. Hoy, en contextos y territorios muy variados, este material de construcción sigue siendo el más utilizado, ya que un tercio de la población mundial vive en un hábitat de tapial, de adobe, de bahareque, quincha o encestado, de tierra apilada, cob, o de bloques de tierra comprimidos.
Humildes o monumentales, estas arquitecturas están presentes en 190 países: demuestran una calidad de vida en lo cotidiano, y de innovaciones técnicas, que mezclan el saber hacer y la audacia, el arte y el virtuosismo. Mientras estas construcciones están siendo ahora revalorizadas o redescubiertas por los profesionales y el público en general, otros las rechazan, las destruyen, hasta las prohíben en el nombre de nuevas normas de construcción para el hábitat de hoy y de mañana. Sin embargo, existen numerosas realizaciones arquitectónicas contemporáneas en tierra, generalmente construidas de forma solidaria, que son ejemplares, innovadoras y hermosas. Aunque ellas responden completamente a lo que deseamos para nuestro tiempo y para las generaciones futuras, ellas son hoy frecuentemente descuidadas, desvalorizadas ó ignoradas.
Nosotros afirmamos que, frente a los objetivos cruciales ligados a la preservación del entorno natural, a la diversidad cultural y a la lucha contra la pobreza, el uso del material tierra es ineludible e irreemplazable. Revindicamos el derecho a construir con tierra porque cada ser humano tiene derecho a un hábitat adaptado a sus necesidades y a sus recursos. El hábitat y el urbanismo de mañana deben de contestar de manera duradera a esta aspiración.
Construir con tierra, es replantear a la vez globalmente y localmente el empleo de los recursos de nuestro planeta asociando tierra, agua y sol en un verdadero desafío técnico, cultural, social, económico y medioambiental.
-Construir con tierra, es defender el derecho a poner en obra un material de construcción natural y ecológico, abundante, fácilmente disponible y accesible a la mayoría, con el fin de permitir a los más desfavorecidos  construir su hábitat “con lo que tienen debajo de sus pies”.
-Construir con tierra, es promover los recursos locales, a la vez humanos y naturales, mejorar las condiciones de vida, valorar la diversidad cultural y mantener los sistemas de ayuda mutua para la construcción y el mantenimiento del entorno construido.
-Construir con tierra, es emplear un “hormigón natural” que ofrece una verdadera alternativa ecológica y económica frente a los materiales y a los procesos de producción nocivos para el entorno.
-Construir con tierra, es revalorizar, adaptar y transformar más de 11 000 años de conocimientos y de saber hacer, y asociar un material secular a una arquitectura innovadora.
-Construir con tierra, es reconocer el valor cultural del hábitat vernáculo, oponerse a las destrucciones, incitar a la rehabilitación y la puesta en seguridad de un edificio, respetando el material y la expresión arquitectónica.
-Construir con tierra, es seguir el desarrollo del arte de construir y su puesta en forma compleja en un conjunto, uniendo arquitectura, estética y decoración.
-Construir con tierra, es desarrollar la innovación para optimizar el material, simplificar su puesta en obra y producir nuevas arquitecturas.
El objetivo de este manifiesto a favor de la construcción con tierra es de:
  • Hacer saltar los frenos e impedimentos debidos a una reglamentación y a unas normas constructivas totalmente inadaptadas al material y a sus usos;
  • favorecer la formación de profesionales para la construcción contemporánea y tradicional, la restauración y la conservación del patrimonio en tierra cruda;
  • profundizar la investigación científica sobre la materia, el material, las técnicas de producción, la conservación del patrimonio y la arquitectura contemporánea, con el fin de mejorar la calidad del alojamiento;
  • enseñar la arquitectura de tierra como una disciplina propia, en particular en las escuelas de arquitectura, de ingeniería y las formación en ciencias humanas.
Al lanzar “Habitar la tierra: manifiesto para el derecho de construir con tierra cruda”, hacemos la apuesta por la innovación con el fin de aceptar el reto y desafío de una arquitectura eco-responsable en los países tanto del  Sur como del Norte.
Autores del manifiesto:
CRATerre, Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Grenoble, Red Cátedra UNESCO, EcologiK, Architectures à vivre, Dominique Gauzin-Müller, Jean Dethier, Lipsky-Rollet, Anna Heringer, Martin Rauch, Francis Diébédo Kéré, Marcelo Cortes, Rick Joy, Red PROTerra, AsTerre, Sandy Minier
Traducción de Virgilio Ayala, Sandy Minier y José María Sastre.
top